Colectivos ambientalistas canarios denuncian este hecho. Sorprende esta decisión, sobre todo teniendo en cuenta que la pesca de arrastre está prohibida en el caladero nacional de Canarias por tratarse de un arte dañino para los recursos pesqueros y para la biodiversidad marina en general, tal y como se recoge expresamente en la normativa pesquera estatal y autonómica.