Renovables y ocupación del suelo en Canarias

TRADUCTOR AUTOMÁTICO

Aunque las energías renovables son una alternativa sostenible a los combustibles fósiles, su expansión en Canarias genera enormes impactos en el territorio.

La transición hacia un modelo energético renovable es clave para reducir la dependencia de los combustibles fósiles y combatir el cambio climático. Sin embargo, el crecimiento acelerado de infraestructuras eólicas y fotovoltaicas en Canarias ha generado un debate sobre su impacto en el territorio. La ocupación de suelo agrícola, la alteración de paisajes naturales y la afección a la biodiversidad han llevado a cuestionar si se está planificando correctamente este desarrollo o si se está repitiendo un modelo basado en grandes infraestructuras sin una visión integral del territorio.

Impacto en el territorio

Aunque las energías renovables son una alternativa sostenible a los combustibles fósiles, su expansión en Canarias ha generado impactos en varios aspectos clave:

  • Pérdida de suelo agrícola: La instalación de grandes plantas solares en terrenos fértiles ha reducido el espacio disponible para la producción local de alimentos, afectando la soberanía alimentaria.
  • Impacto en la biodiversidad: Parques eólicos situados en zonas de paso de aves han aumentado el riesgo de colisiones, especialmente en islas con ecosistemas frágiles.
  • Transformación del paisaje: En un territorio tan limitado como Canarias, la proliferación de aerogeneradores y paneles solares en espacios libres está alterando la identidad visual del archipiélago.
  • Desconexión con la comunidad: proyectos que se desarrollan sin participación ciudadana, generando rechazo en la población.

Alternativas

Para que la transición energética en Canarias sea realmente sostenible, es fundamental replantear la manera en que se implantan las infraestructuras renovables. Algunas estrategias clave incluyen:

  • Fomento del autoconsumo y comunidades energéticas: Impulsar modelos descentralizados sobre tejados de viviendas y empresas que generen energía para cubrir pequeños consumos comunitarios a varios kilómetros a la redonda, reduciendo la necesidad de grandes infraestructuras.
  • Reutilización de suelos degradados: Priorizar la instalación de plantas solares en espacios ya impactados, como antiguas canteras, zonas industriales o tejados de edificios, y no sobre suelos potencialmente cultivables.
  • Mayor participación ciudadana en la planificación energética: Asegurar que las decisiones sobre nuevas instalaciones tengan en cuenta las necesidades y preocupaciones de la población local.
  • Protección de áreas naturales y agrícolas: Evitar la instalación de parques renovables en ecosistemas sensibles y suelos productivos clave para la alimentación local.

Un futuro energético sostenible

Aunque existe la urgencia de aumentar las cuotas de energía renovable en Canarias, el uso de extensas superficies del escaso suelo disponible para implantar parques de energía renovable, así como la implantación indiscriminada de la energía eólica marina, son medidas que deterioran el medio ambiente y afectan a la singular y vulnerable flora, fauna, a los suelos y al océano de las islas. Hay que recordar que los suelos terrestres y los océanos son sumideros naturales de carbono: un tercio del CO2 mundial es captado por los océanos y el otro tercio por los bosques y suelos.

La lucha contra el cambio climático no puede hacerse a costa de la biodiversidad ni del territorio. Canarias tiene un enorme potencial para liderar una transición energética que no solo reduzca emisiones, sino que también proteja su riqueza natural y garantice el bienestar de sus habitantes.

El reto está en avanzar hacia un modelo que combine la implantación de energías renovables con una planificación inteligente del territorio. No se trata de frenar el desarrollo energético, sino de encontrar soluciones que integren la sostenibilidad ecológica, económica y social.

Desde la Fundación Canarina, trabajamos para fomentar un modelo energético realmente sostenible, que debe ser descentralizado y en manos de la población local. Un modelo que tenga en cuenta el equilibrio entre el desarrollo renovable y la protección del territorio. A través de la divulgación, la educación ambiental y el apoyo a proyectos energéticos en Canarias, buscamos aportar información y generar debate sobre cómo avanzar hacia una transición justa y respetuosa con el entorno. En esta línea, colaboramos con iniciativas como Tenergética, una comunidad energética cooperativa que promueve el autoconsumo y la gestión colectiva de energías renovables en Tenerife.

0 Kommentare

Einen Kommentar abschicken

Deine E-Mail-Adresse wird nicht veröffentlicht. Erforderliche Felder sind mit * markiert

Más entradas