La amenaza de la filoxera en Canarias

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La filoxera (Daktulosphaira vitifoliae), una de las plagas más devastadoras de la historia agrícola, ha sido confirmada recientemente en Tenerife.

Su presencia en zonas como Valle de Guerra, La Laguna y La Matanza alarma al sector vitivinícola canario, porque no se trata de una plaga cualquiera, sino del enemigo histórico más temido por cualquier viñedo. 

Originaria de Norteamérica, la filoxera arrasó Europa en el siglo XIX, destruyendo millones de hectáreas de viñedo y transformando para siempre la viticultura.

Qué es la filoxera y cómo afecta a la vid

La filoxera es un insecto diminuto, casi invisible, pero capaz de destruir un viñedo entero. Su principal peligro está en las raíces de la vid, que perfora al alimentarse, dejando heridas abiertas que facilitan la entrada de hongos y bacterias. Con el tiempo, las raíces dejan de absorber agua y nutrientes, debilitando y finalmente matando la planta.

Los síntomas iniciales pueden pasar desapercibidos: hojas amarillentas, crecimiento más lento o menor producción de uvas. Pero año tras año, el daño se acumula hasta acabar con la cepa.

Variedades resistentes y vulnerables

Algunas variedades americanas de vid son resistentes: la plaga solo forma agallas en las hojas. Sin embargo, las variedades europeas, como las cultivadas en Canarias, son mucho más vulnerables: cuando la filoxera alcanza sus raíces, la muerte de la planta suele ser inevitable.

La singularidad de Canarias

Hasta ahora, Canarias había permanecido libre de filoxera, lo que permitió conservar variedades autóctonas únicas y mantener prácticas vitivinícolas originales. Este patrimonio genético ha dado lugar a vinos singulares y a una cultura vitivinícola con siglos de historia, algo que la llegada de la filoxera pone ahora en riesgo.

Consecuencias de su llegada a Tenerife

La presencia de la plaga en Tenerife supone un problema económico, ecológico y cultural. Amenaza la diversidad genética de nuestras vides y una parte esencial de la identidad canaria. Su llegada evidencia además la insuficiencia de los controles fitosanitarios, que desde 1987 regulan la importación y tránsito de vegetales, pero han demostrado ser insuficientes o mal aplicadas.

Canarias ya ha sufrido los efectos de otras especies invasoras, como la polilla guatemalteca en la papa o el picudo rojo en palmeras, con graves consecuencias para la agricultura y el patrimonio natural. Cada nueva plaga demuestra que la prevención es la única herramienta eficaz.

Medidas recientes del Gobierno de Canarias

Ante esta situación, el Gobierno de Canarias y el Cabildo de Tenerife han aprobado y activado una orden fitosanitaria de emergencia. Entre las medidas destacan la prohibición del movimiento de material vegetal de vid y uva fresca entre islas y dentro de una misma isla, salvo excepciones con autorización previa, la eliminación de plantas afectadascerca de 700 inspecciones realizadas, la desinfección obligatoria de maquinaria, y el establecimiento de perímetros de protección alrededor de los focos detectados (Valle de Guerra, Tacoronte y La Matanza).

Prevención y protección del patrimonio agrícola canario

La filoxera en Tenerife no es un hecho aislado: es un síntoma de una política de control deficiente. Urge mayor control, más recursos y políticas firmes contra la introducción de especies invasoras. Lo que está en juego no es solo la cosecha de un año, sino el futuro del patrimonio agrícola, natural y cultural de Canarias.

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