La falta de recursos económicos supone una amenaza para la continuidad del refugio y para el bienestar de los animales que viven en él.

El refugio de animales gestionado por la protectora ADEPAC en Ravelo, Tenerife, atraviesa una situación crítica tras la retirada de la subvención anual que concedía el Cabildo de Tenerife. Esta ayuda económica, de unos 250.000 euros al año, permitía cubrir gastos básicos indispensables para el funcionamiento del albergue, como alimentación, atención veterinaria, suministros y personal.
La desaparición de esta financiación pone en riesgo la continuidad de un proyecto que desde hace más de veinte años atiende a animales abandonados y que actualmente alberga más de 300 perros que dependen completamente de estos cuidados.
300 perros dependen del refugio
El refugio de Ravelo es uno de los centros de protección animal más importantes de Tenerife. Gestionado por la protectora ADEPAC, acoge principalmente perros abandonados, muchos de ellos mayores o con necesidades especiales y con pocas posibilidades de adopción.
Para muchos de estos animales, el albergue no es un lugar temporal sino su único hogar. Allí reciben alimentación diaria, atención veterinaria y cuidados continuos que garantizan su bienestar.
La posible pérdida de este recurso genera preocupación por el futuro de los animales que viven en el centro y por la continuidad de la labor de protección animal que la asociación desarrolla desde hace décadas.
La retirada de la subvención
Durante años, el funcionamiento del refugio ha dependido en gran medida de la subvención anual concedida por el Cabildo de Tenerife. Esta financiación permitía sostener los gastos estructurales del centro y garantizar la atención de los animales acogidos.
Tras la retirada de esta ayuda, la protectora ha advertido de que será muy difícil mantener el nivel de cuidados necesario si no se encuentra una solución estable. La falta de recursos económicos supone un riesgo directo para la continuidad del refugio y para el bienestar de los animales que viven en él.
Movilización en defensa del refugio
Ante esta situación, la protectora ADEPAC ha iniciado acciones para dar visibilidad al problema y pedir soluciones que permitan garantizar el cuidado de los animales.
Entre estas iniciativas se encuentra una movilización convocada el 27 de febrero frente al Cabildo de Tenerife, con el objetivo de defender la continuidad del refugio y reclamar medidas que aseguren el bienestar de los perros acogidos.
La convocatoria busca visibilizar una realidad que afecta directamente a cientos de animales que dependen del trabajo diario de la protectora.
Protección animal y responsabilidad colectiva
La situación del refugio de ADEPAC pone de relieve la importancia de garantizar recursos estables para la protección animal. Los refugios cumplen una función esencial en la atención de animales abandonados y en la prevención del sufrimiento animal.
Muchos de los perros que viven en el albergue de Ravelo han sido abandonados y necesitan cuidados continuos. Sin estos espacios, su situación sería especialmente vulnerable.
Garantizar el bienestar de los animales acogidos en refugios es una responsabilidad colectiva que requiere compromiso social y apoyo institucional, especialmente cuando se trata de centros que llevan años desarrollando una labor continuada de protección animal en Canarias.











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