¿Por qué Canarias necesita impulsar la agroecología y la soberanía alimentaria?

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Agroecología y soberanía alimentaria: claves para el futuro de Canarias

En un contexto de crisis ecológica, alimentaria y climática, la agroecología y la soberanía alimentaria representan herramientas fundamentales para transformar el sistema agroalimentario de Canarias y aumentar su resiliencia.

Canarias depende en gran medida de alimentos importados, lo que la hace vulnerable a crisis externas. La agroecología y la soberanía alimentaria promueven la producción local sostenible, protegen la biodiversidad y los recursos hídricos, y fortalecen la economía rural, mejorando la salud y la capacidad de adaptación frente al cambio climático.

A continuación, compartimos las razones fundamentales por las que creemos urgente impulsar este cambio de modelo:

1. Sostenibilidad ecológica en un territorio frágil

  • Presión sobre los ecosistemas insulares: El archipiélago tiene una biodiversidad única y muy vulnerable. La expansión urbana, el turismo intensivo y la mala praxis agrícola amenazan los suelos, acuíferos y hábitats naturales.
  • Impacto de los fitosanitarios sobre la biodiversidad: La reducción de insectos y microfauna afecta cadenas ecológicas alimenticias, con consecuencias en depredadores y otras especies, y altera la microbiota del suelo, organismos esenciales para la fertilidad y salud del terreno.
  • ¿Sabías que…? El aumento de áreas destinadas a la biodiversidad dentro de los sistemas agrícolas desempeña un papel esencial al ofrecer refugio y recursos alimenticios a los enemigos naturales de las plagas y a la biodiversidad en general.
  • Agua y suelo como recursos críticos: La agroecología promueve prácticas que conservan el agua, frenan la erosión y regeneran el suelo, aspectos clave en islas con recursos limitados.
  • Resiliencia climática: Ante el avance del cambio climático, con más sequías, altas temperaturas y eventos extremos, los sistemas agroecológicos son más adaptativos y resistentes. Tenemos claros ejemplos en Lanzarote y Fuerteventura, que debemos proteger e impulsar.

2. Recuperación del campo y del conocimiento tradicional

  • Despoblamiento rural y pérdida de saberes: En muchas zonas del interior y medianías, el abandono agrícola ha roto la transmisión de prácticas agroecológicas tradicionales adaptadas al territorio.
  • Revalorización del campesinado y los saberes locales: La agroecología promueve el rescate de variedades locales y fortalece identidades culturales ligadas al territorio.
  • Las personas agricultoras deben ganar protagonismo: Frente a la crisis ambiental y alimentaria, son actores clave para garantizar la soberanía alimentaria, la producción local y la resiliencia climática.
  • Con la pérdida de nuestros mayores, perdemos un conocimiento de un valor incalculable.

3. Soberanía alimentaria en una región altamente dependiente

  • Canarias importa entre el 80-90 % de los alimentos que consume. Esto genera una gran vulnerabilidad ante crisis globales, aumentos de precios o interrupciones logísticas.
  • Se estima que desaparecerán más de la mitad de los titulares de granjas en Canarias por jubilación en los próximos siete años sin que haya un relevo claro.
  • Fortalecer la producción local con bases agroecológicas: Impulsar la agroecología significa producir más alimentos aquí y para aquí, de forma sana, segura y en armonía con el territorio.
  • Apoyo a las redes alimentarias alternativas (RAA): Estas redes buscan transformar la forma en que nos alimentamos, desde una lógica más justa, sostenible, local y participativa.

4. Justicia social, empleo digno y arraigo rural

  • Fomentar el relevo generacional en el campo: La agroecología puede ofrecer alternativas reales de empleo y vida digna a jóvenes rurales.
  • En 2024, la superficie cultivada inscrita como ecológica fue el doble que en 2010. Sin embargo, representa solo el 5,7 % de la superficie agraria útil (SAU), lo que sitúa al archipiélago como la tercera comunidad autónoma con menor proporción de SAU ecológica en España. Tenemos que revertir esto.
  • Igualdad y cuidados: Muchos proyectos agroecológicos en Canarias están liderados por mujeres o colectivos que integran valores de igualdad, apoyo mutuo y vida comunitaria.
  • Frenar la turistificación del territorio: Es urgente revalorizar el uso agrícola frente a la presión urbanística y turística que expulsa a las comunidades rurales.

5. Salud, alimentación y cultura

  • La elección de los alimentos no solo afecta la nutrición, también implica una gran responsabilidad. La comida refleja un sistema global que abarca producción, distribución, comercialización y elaboración.
  • Cuanto más se conoce sobre el origen de los alimentos, mayor es la responsabilidad del consumidor hacia el medio ambiente, la biodiversidad, el mundo rural, la justicia social y la sostenibilidad para las futuras generaciones.
  • La agroecología fomenta alimentos más sanos, frescos y diversos, promoviendo una dieta local y sostenible. Además, fortalece la educación alimentaria y cultural, reforzando la conexión entre salud, territorio y bienestar colectivo.
  • En 2024, los canarios gastaron una media de 33 € al año por persona en productos ecológicos, la cifra más baja de todas las comunidades autónomas de España.

6. Transición ecológica y justicia climática desde Canarias

  • La agroecología no es solo agricultura, es una propuesta transformadora que une ecología, economía social, cultura y democracia.
  • La justicia climática en el archipiélago pasa por proteger a quienes cuidan la tierra: personas agricultoras y ganaderas conscientes, y comunidades rurales activas.
  • La transición ecológica es una oportunidad para reconectar con la soberanía alimentaria, la biodiversidad y el conocimiento tradicional.
  • El cambio de modelo en Canarias no debe centrarse solo en energías limpias, sino también en repensar cómo producimos, consumimos y habitamos los ecosistemas insulares.

¿Qué acciones son urgentes?

Desde la Fundación Canarina, consideramos que es necesario ponernos manos a la obra para:

  • Revalorizar el territorio y defender “lo local”.
  • Facilitar el acceso a la tierra y al agua en cantidad y calidad.
  • Fortalecer lazos sociales y comunitarios.
  • Mejorar la sensibilización y la formación en agroecología y políticas agrarias.
  • Establecer políticas públicas y presupuesto que promuevan la soberanía alimentaria.
  • Apoyar y promover las redes alimentarias alternativas.

La agroecología y la soberanía alimentaria son mucho más que conceptos: son estrategias para garantizar un futuro justo, sostenible y resiliente en Canarias.

Desde la Fundación Canarina seguiremos trabajando para recuperar el vínculo con la tierra, fortalecer la producción local y promover un modelo alimentario que cuide la vida en todas sus formas.

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