Cetáceos en Canarias: un ecosistema en peligro

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Canarias es el hogar de una increíble diversidad de cetáceos. Pero el tráfico marítimo, la contaminación y la sobrepesca amenazan su supervivencia


Las aguas de Canarias son un santuario para los cetáceos que cuenta con 28 especies registradas, desde cachalotes hasta delfines mulares, el archipiélago es un punto clave para la biodiversidad marina. Sin embargo, estas especies enfrentan múltiples amenazas que ponen en riesgo su supervivencia y que en muchos casos están relacionadas con la actividad humana.

Entre otras, se encuentran el delfín mular (Tursiops truncatus), que es una de las especies más comunes y es fácilmente reconocible por su característico color gris; el calderón tropical (Globicephala macrorhynchus), conocido también como “ballena piloto”, que vive en grupos sociales; el cachalote (Physeter macrocephalus), el cetáceo dentado más grande y el más amenazado por la actividad humana, o el rorcual común (Balaenoptera physalus), que con sus 22 metros es una de las ballenas más grandes que transita por nuestras aguas.

Sin embargo, esta riqueza biológica enfrenta amenazas significativas que ponen en riesgo su supervivencia, muchos de los cuales están relacionadas con la actividad humana.

Principales amenazas:

  • Colisiones con embarcaciones: El elevado tráfico marítimo en las aguas canarias, especialmente entre islas, provoca que cada año se registren colisiones con cetáceos, superando la tasa sostenible para la población local de cachalotes.
    Estas colisiones son una de las principales causas de muerte para especies como el cachalote común, considerado el cetáceo más amenazado en Canarias.
  • Contaminación marina: La presencia de residuos plásticos y vertidos de aguas residuales en el mar representan una amenaza grave para los cetáceos. Estos contaminantes pueden causar enredos, ingestión de desechos y contaminación de su hábitat natural, afectando su salud y supervivencia.
  • Contaminación acústica: El ruido generado por actividades humanas, como el tráfico marítimo y las operaciones industriales, interfiere en la comunicación y orientación de los cetáceos. Esta contaminación acústica puede provocar desorientación, estrés y alteraciones en sus patrones de comportamiento.
  • Sobrepesca y reducción de alimento: La sobreexplotación pesquera en las aguas canarias disminuye la disponibilidad de presas para los cetáceos, obligándolos a desplazarse a otras áreas en busca de alimento y afectando su capacidad reproductiva.
  • Cambio climático: El cambio climático está afectando las aguas canarias, modificando la temperatura y la salinidad del agua, lo que altera la disponibilidad de alimento para los cetáceos. Esto impacta a especies como el rorcual común (Balaenoptera physalus) y la ballena azul (Balaenoptera musculus), que migran largas distancias en busca de zonas ricas en nutrientes.

Acciones para la conservación

  • Implementación de medidas de mitigación: Es esencial aplicar estrategias para reducir las colisiones entre embarcaciones y cetáceos, como la reubicación de rutas marítimas y la reducción de la velocidad de los barcos en áreas de alta densidad de cetáceos. 
  • Reducción de la contaminación marina: Promover prácticas sostenibles que minimicen la generación de residuos y la contaminación en el mar, así como fortalecer la regulación y control de vertidos industriales y urbanos.
  • Protección de hábitats críticos: Establecer áreas marinas protegidas y restringir actividades humanas en zonas clave para la alimentación, reproducción y migración de los cetáceos.
  • Educación y concienciación: Fomentar la sensibilización pública sobre la importancia de los cetáceos y las amenazas que enfrentan, promoviendo la participación ciudadana en su conservación y evitando el apoyo a actividades lucrativas que retienen a los cetáceos y otras especies en cautividad.

Zonas de protección

En Canarias existen varias reservas marinas y santuarios para cetáceos. Estos espacios son áreas protegidas que buscan reducir el impacto de las actividades humanas en el entorno marino y garantizar la conservación de las especies más vulnerables. A pesar de ello, siguen siendo escenario de numerosas actividades turísticas que exponen a estas especies al ruido y tráfico constante de embarcaciones y personas. Algunas de estas reservas son:

Reserva Marina de la Isla de Lobos
Situada al norte de Fuerteventura, esta reserva marina es un área clave para la protección de especies como el calderón tropical y otros cetáceos que habitan estas aguas. El Islote de Lobos soporta desde hace años una presión turística desproporcionada que hace peligrar todos los ecosistemas de este Parque Natural.

Reserva Marina de Teno-Rasca
Ubicada en Tenerife, esta área marina protegida, único santuario de ballenas de la Unión Europea, cubre aproximadamente 22 km. de largo y está considerada como uno de los principales hábitats de cetáceos en las islas. A pesar de su protección, esta zona enfrenta también amenazas por la actividad humana: actividades de avistamiento de cetáceos y macro construcciones proyectadas en la zona, como el puerto de Fonsalía o el complejo turístico “Underwater Gardens”.

Parque Natural de Jandía

En Fuerteventura, este Parque Natural no solo protege la biodiversidad terrestre, sino también la marina. Las aguas circundantes son un refugio importante para el cachalote y el delfín mular. Las regulaciones en la zona limitan las actividades humanas para garantizar la seguridad de los cetáceos, sin embargo, las actividades turísticas como el avistamiento de cetáceos son cada vez más frecuentes y hacen peligrar su supervivencia.

Los ecosistemas marinos en Canarias se encuentran gravemente amenazados: en los últimos 40 años, el archipiélago ha perdido hasta el 90% de sus peces. Protegerlos no es solo una cuestión de conservación, sino una necesidad urgente para garantizar el equilibrio del océano y nuestra propia supervivencia. Las amenazas como el tráfico marítimo, la contaminación acústica, los plásticos y el cambio climático requieren acciones inmediatas y coordinadas. 

SOS Costas Canarias

Es urgente la conservación y el uso sostenible de la costa canaria. Por eso, desde la Fundación Canarina apoyamos estudios como SOS Costas Canarias, desarrollado por el Observatorio de Sostenibilidad, que centra su atención en la franja costera de las islas Canarias.

El objetivo es realizar una evaluación del delicado equilibrio entre el estado de conservación de la costa y las fuertes presiones antrópicas que sufre, así como recopilar y concentrar toda la información relativa a las costas canarias en un solo punto, con el objetivo de facilitar a los tomadores de decisiones, a las entidades públicas y privadas y a la población en general, toda la información relevante sobre la sostenibilidad de las costas del archipiélago.

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