Canarias es la región con menos zonas verdes de todo el país, a pesar de ser fundamentales para la salud de la población

Foto: canariasahora.es / Álvaro Morales
Las zonas verdes en los espacios urbanos se han convertido en un recurso esencial para garantizar la calidad de vida en las ciudades. Canarias, a pesar de contar con una alta densidad de población que no para de aumentar, es la región con menos zonas verdes de todo el país. La creación de estos espacios verdes es fundamental para equilibrar el crecimiento urbano con la sostenibilidad ambiental y la salud de la población.
Beneficios medioambientales
Las zonas verdes en los pueblos y ciudades no solo embellecen el paisaje urbano, sino que desempeñan un papel crucial en la mitigación del cambio climático. Los árboles y las plantas ayudan a reducir la temperatura al proporcionar sombra y liberar humedad al ambiente, actuando también como pulmones de la ciudad al absorber dióxido de carbono y liberar oxígeno, mejorando la calidad del aire. En un archipiélago como Canarias, donde las temperaturas suelen ser altas y la exposición al sol intensa, los espacios de sombra y los refugios climáticos son indispensables.
Calidad de vida
Pasar tiempo en la naturaleza reduce los niveles de estrés, mejora el estado de ánimo, el sistema inmunitario y fomenta la actividad física. En zonas densamente pobladas, estos espacios ofrecen un respiro del bullicio diario y un lugar seguro para que jóvenes y mayores disfruten del aire libre.
Riesgos para la salud
La vegetación en los espacios habitados es vital para la salud física y mental de las personas. Un estudio publicado en 2023 reveló que el riesgo de sufrir un ictus disminuye hasta un 16% en personas que habitan cerca de zonas verdes. Además, las posibilidades de sufrir un golpe de calor en espacios completamente pavimentados sin espacios de sombra se multiplican peligrosamente, sumándose a otros riesgos como la deshidratación o quemaduras en la piel.
Planificación urbana
Las administraciones públicas deberían incluir en sus planificaciones unas políticas responsables con el medio ambiente que pongan a disposición de la ciudadanía estos espacios, cuyos beneficios están ampliamente demostrados. Según la regla del 3/30/300, desde nuestra vivienda deberíamos poder ver al menos 3 árboles, contar con al menos un 30% de espacios verdes en nuestra zona y contar con un parque a menos de 300 metros de nuestras casas. Además de incumplirla en prácticamente todos los espacios habitados de las islas, cada vez son más frecuentes las talas masivas e indiscriminadas de árboles en ciudades como, por ejemplo, Santa Cruz de Tenerife.
Cambio climático
Los efectos del calentamiento global son evidentes en nuestro archipiélago, con aumentos considerables de las temperaturas y frecuencia de fenómenos como la calima o las olas de calor. Es indispensable potenciar, desde las administraciones públicas, infraestructuras que nos permitan mitigar cuanto antes las consecuencias de las altas temperaturas. Las zonas verdes son más que un lujo estético; son una necesidad fundamental para el bienestar de las personas y la sostenibilidad de las ciudades.
Priorizar las zonas verdes en espacios urbanos es una tarea inaplazable para garantizar que nuestros pueblos y ciudades sigan siendo espacios habitables y medioambientalmente sostenibles.










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