Turismofobia en Canarias

AUTOMATISCHE ÜBERSETZUNG

La turismofobia o rechazo al turismo está empezando a despertar las alarmas en Canarias, pero ¿estamos entendiendo bien este fenómeno?

En las últimas décadas, el turismo ha experimentado un crecimiento exponencial en todo el mundo. Si bien esto ha traído consigo una serie de beneficios económicos para muchas regiones, también ha dado lugar a un fenómeno creciente : la turismofobia.

Esta tendencia se repite en muchos lugares: Barcelona, Venecia, Santorini, Ámsterdam, Berlín, Nueva Orleans, Hawaii o Puerto Rico, y ha sido objeto de amplios análisis y estudios.

Una de las principales preocupaciones de los residentes locales es el impacto negativo que el turismo masivo tiene en sus vidas diarias. El aumento del turismo conlleva aumento de la población en destinos de interés lo que trae congestión del tráfico, aumento de los precios de la vivienda y aumento del costo de vida, la pérdida de identidad cultural y la degradación del medio ambiente.

En Barcelona, por ejemplo, los residentes se quejan de que el turismo descontrolado ha convertido sus barrios en zonas comerciales y de ocio, lo que ha llevado a la expulsión de los lugareños y a la pérdida de la autenticidad local. En Venecia, los canales históricos están abarrotados de turistas, lo que dificulta la vida diaria de los residentes y provoca daños en la infraestructura de la ciudad.

La turismofobia también puede manifestarse en forma de protestas y actos de vandalismo dirigidos contra los turistas y la propia industria turística. En casos extremos, las autoridades  han llevado a cabo medidas para limitar el turismo, como la prohibición de nuevos hoteles o la restricción de la entrada de cruceros en Santorini.

Según los estudios, los destinos turísticos pasan por 4 etapas: 

  1. Euforia: alegría inicial por la llegada de visitantes.
  2. Apatía: indiferencia cuando su presencia ya no es una novedad.
  3. Molestia: se empieza a ver a los turistas como invasores.
  4. Rechazo: debido a los efectos de un turismo excesivo. Aquí empieza la turismofobia.

Según esas mismas investigaciones, este fenómeno siempre se debe a una planificación deficiente. Cuando hay una mala gestión del modelo turístico, la turismofobia es prácticamente inevitable.

Para abordar la turismofobia de manera efectiva, es crucial encontrar un equilibrio entre el desarrollo turístico y la preservación de la identidad y el bienestar de las comunidades locales. Esto requiere una planificación cuidadosa por parte de las autoridades locales y la industria turística, así como la participación activa de los residentes en la toma de decisiones relacionadas con el turismo.

¿Qué está ocurriendo en Canarias? 

Mientras se baten cifras récord de visitantes, la vida para los residentes se hace cada vez más difícil. 

Algunos de los impactos que ya estamos viviendo en las islas son:

Ante todo esto y el aumento de preocupaciones legítimas de los residentes locales, las administraciones canarias no quieren reconocer estos impactos negativos del modelo turístico y están demonizando la turismofobia, en lugar de preguntarse por qué está ocurriendo.

Soluciones

Desde la Fundación Canarina, creemos que la aplicación de ciertas medidas puede ayudar a disminuir los impactos negativos del turismo masivo, y con ellos, la turismofobia.

Estas medidas incluyen:

  • Respetar la capacidad de carga turística del territorio.
  • La diversificación real de la economía para reducir nuestra dependencia del turismo.
  • Garantizar a la población local el acceso a la vivienda.
  • Crear una cultura de respeto a la identidad local y al entorno natural.
  • Mejorar las condiciones laborales del sector servicios para convertirlo en una salida laboral digna para la población local.

Todas estas medidas deben ser fruto de un intenso diálogo y consenso entre representantes de todos los sectores: económicos, sociales, ambientales y políticos.

Poner un tope al número de visitantes, aplicar una ecotasa o regular la compra de viviendas por parte de personas no residentes no significa destruir el turismo, significa mejorar la convivencia y luchar contra la especulación así como promover un modelo más responsable, sostenible y equilibrado.

Creemos que una clase política y gestora responsable debería reflexionar sobre las causas de la turismofobia y empezar a aceptar que este modelo está agotado.

0 Kommentare

Einen Kommentar abschicken

Deine E-Mail-Adresse wird nicht veröffentlicht. Erforderliche Felder sind mit * markiert

Más entradas