Hipoclorito en Canarias

El debate sobre el hipoclorito en Canarias: ¿desinfección necesaria o malas prácticas con riesgo ambiental?

Mapa de puntos de vertido en Canarias / GRAFCAN

En los últimos meses, Canarias ha sido escenario de un intenso debate público en torno al uso de hipoclorito sódico —más conocido como lejía— en el tratamiento de aguas residuales y su posible vertido al mar. La polémica ha crecido a raíz de denuncias, investigaciones judiciales y comunicados institucionales que han generado confusión en la ciudadanía. En este artículo intentamos aclarar las claves del tema.

¿Qué es el hipoclorito y para qué se usa?

El hipoclorito sódico es un compuesto químico ampliamente utilizado como desinfectante. Se emplea en:

  • Agua potable, para eliminar bacterias y virus.
  • Piscinas, para mantener el agua libre de patógenos.
  • Aguas residuales, como paso final de desinfección antes de su vertido o reutilización.

Su eficacia es incuestionable: en cuestión de segundos inactiva la mayoría de microorganismos peligrosos para la salud. Sin embargo, su uso no está exento de riesgos.

Los riesgos del hipoclorito

Cuando el hipoclorito entra en contacto con materia orgánica —muy abundante en aguas residuales— puede generar subproductos de desinfección, como los trihalometanos o las cloraminas. Algunos de estos compuestos son irritantes, tóxicos e incluso se han asociado a efectos crónicos sobre la salud, como el aumento del riesgo de cáncer en exposiciones prolongadas.

Desde el punto de vista ambiental, un vertido inadecuado de hipoclorito al mar puede alterar el equilibrio químico del agua y afectar a comunidades microbianas y organismos marinos.

Qué está pasando en Canarias

En Tenerife, distintos medios han informado de vertidos de aguas fecales y del uso intensificado de hipoclorito en ciertas depuradoras y emisarios submarinos. La Fiscalía de Medio Ambiente ha abierto investigaciones y, en un informe reciente, ha señalado a varios cargos públicos por presuntas irregularidades en la gestión de vertidos en Playa Jardín, en Puerto de la Cruz.

Los denunciantes apuntan a que el hipoclorito se habría usado, en algunos casos, para “camuflar” resultados analíticos reduciendo de forma puntual la presencia de bacterias. Por el contrario, el Cabildo de Tenerife y otras administraciones niegan vertidos ilegales, aseguran que el hipoclorito es un producto autorizado y subrayan que los procesos cumplen con la normativa.

¿Está permitido usar hipoclorito?

Sí, el hipoclorito es un desinfectante legal y autorizado. Su uso en depuración es habitual, siempre que se realice con dosis controladas, bajo autorización administrativa y con seguimiento de los subproductos generados. Lo que no está permitido es verterlo de forma directa o descontrolada al mar, ni utilizarlo para enmascarar una depuración deficiente.

Conclusión: transparencia y control

Canarias cuenta con cientos de puntos de vertido al mar, y muchos aún no tienen autorización administrativa en vigor. Esto dificulta el control y genera incertidumbre sobre el verdadero estado de nuestras aguas.

El debate sobre el hipoclorito en Canarias refleja un problema mayor: la necesidad de mejorar la gestión de nuestras aguas residuales y garantizar la transparencia en los procesos.

Para la ciudadanía, lo importante no es solo saber si se usa hipoclorito, sino cómo se usa, en qué condiciones y con qué consecuencias.

La protección del mar que rodea a Canarias —nuestro mayor tesoro natural— exige información clara, controles rigurosos y una apuesta firme por soluciones sostenibles y respetuosas con el medio ambiente.

1 Comentario

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    ¡Muy interesante el artículo sobre el hipoclorito en Canarias! Me sorprende que haya tanto misterio en torno a la lejía mágica. Si es tan eficaz para desinfectar, ¿por qué no funciona para ocultar los resultados malos? ¡Sería la desinfección de la mentira! Aunque entiendo que el hipoclorito sea legal con la dosis correcta, me pregunto si los cargos públicos saben cuánto es correcta. Si la Fiscalía ya investiga, ¡ojalá que actúen con la misma rapidez que desinfectan el agua! Es como tener un pollo en cada mano: uno para comer y otro para… bueno, para que no se escape. La clave, como siempre, es la transparencia y los controles, ¡o el mar podría terminar con más misterios que un detective en Tenerife!Đồng hồ bấm giờ online

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