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Enemiga del Turismo según Rafael Mesa

Dirigimos este escrito al Sr D. Rafael Mesa que ha dedicado un par de publicaciones en la red social Linkedin a nuestra entidad, Fundación Canarina, apodándola “Enemiga del turismo”

Una de las publicaciones de la serie ENEMIGOS DEL TURISMO

Estimado señor Mesa:

Le dedicamos este escrito en 4 partes como obligada respuesta a sus últimos posts, en los que habla de nuestra organización como “ENEMIGA DEL TURISMO”.

PARTE 1. INTRODUCCIÓN

Para empezar, debemos aclarar que la Fundación Canarina nunca ha expresado su odio al turismo. De hecho, queremos atajar de manera rotunda este argumento en el que se sustentan esos posts suyos que, dicho sea de paso, nos hubiera encantado que fueran un poco más constructivos. Señor Mesa: sentimos decepcionarle, pero resulta que ESTAMOS A FAVOR DEL TURISMO. Lo que hacemos en nuestras publicaciones es cuestionarnos si el modelo, tal y como está planteado, sigue funcionando, o si es susceptible de debate y de mejora. Nunca hemos cuestionado si debe haber turismo o no en las islas, sino cómo.

Creemos que a nadie se le escapa que el turismo ha traído bienestar al pueblo canario en el pasado, y que la economía asociada a la actividad turística hizo posible el aumento del nivel de vida y del bienestar de los y las canarias durante muchas décadas. Si dijéramos lo contrario, estaríamos negando una evidencia. Pero hay otras muchas cosas que también nos parecen evidentes ya que, actualmente, este insaciable modelo de eterno crecimiento ya ha empezado a mostrar abiertamente su peor cara.

Ningún canario medio (que no esté en una posición de privilegio socioeconómico) le dirá que se vive mejor ahora que hace 10 años. No vamos a entrar ni siquiera a discutir con usted sobre si las islas están o no masificadas, ya que no creemos que vayamos a llegar a buen puerto con alguien que defiende que, comparándonos con Singapur, estamos maravillosamente bien. Es como comparar a un moribundo con un muerto: “alégrate, al menos estás vivo”. No podemos discutir con alguien a quien no le molestan los atascos diarios, el colapso de los servicios básicos o la masificación de los espacios naturales. Es obvio que vivimos en realidades diferentes y que sería un debate estéril. Lo que sí podemos discutir, son datos.

Hay muchas evidencias que están en las estadísticas oficiales, muchos datos que están al alcance de cualquiera. Tomemos como referencia el año 2014, hace una década. Hace una década teníamos en Canarias 4 millones de turistas menos que ahora. En aquel entonces eran 11,5 millones. Ahora rozamos los 16. Pues bien, tomando como referencia esta última década, queremos invitarle a un bonito viaje a través de los datos, para mostrarle cómo han variado en los últimos 10 años las condiciones de vida en Canarias. Y nos referimos a las condiciones de vida de las personas, porque del resto de la biodiversidad mejor ni hablamos. A lo largo del trayecto analizaremos las tasas de paro, los salarios, los precios del alquiler, la desigualdad y los índices de pobreza y exclusión social de la población canaria. Vaya abrochándose el cinturón de seguridad, que en breve arrancamos.

PARTE 2. CONDICIONES LABORALES Y ACCESO A LA VIVIENDA

La primera visita de este trayecto será a los datos del paro. Si comparamos los índices del 2014 con los de ahora, vemos que apenas han variado: teníamos un 16% de paro en 2014 y seguimos teniendo el mismo porcentaje ahora. Exactamente el mismo paro, 10 años después. ¿No le parece llamativo, Señor Mesa? Ante estos datos, creemos que lo mínimo que haría cualquier persona reflexiva es plantearse si haber conseguido traer 4 millones de turistas más ha ayudado en algo a paliar este problema…

Y ya que estamos hablando de empleo, habrá que hablar de salarios. En 2014, nuestro salario medio mensual era de 1621 € brutos, el segundo más bajo del país después de Extremadura. El año 2023 volvimos a cerrar con el segundo peor puesto del ránking, concretamente con 1894 €. Solo cobramos de media 273 € brutos más que hace 10 años. Y a nadie se le escapa que la vida es bastante más cara ahora que entonces.

Ya que estamos, también deberíamos hablar de la vivienda, una de las mayores cargas económicas que soportan las familias canarias mensualmente. En 2014, el precio medio del alquiler en Canarias era de 6,50 € por metro cuadrado. Esto significa que un piso de 80 m² costaba, de media, 520 €. Hoy en día, el precio medio del metro cuadrado está en 13,20 €. Es decir, que hoy en día pagamos por el mismo piso 1056 € al mes. Y todo esto hay que afrontarlo con el salario antes descrito. Creemos que vale la pena plantearse si el auge de la vivienda vacacional, o los 1200 nuevos residentes extranjeros al mes que tenemos en una isla como Tenerife, o los 80.000 nómadas digitales -todos ellos con un poder adquisitivo bastante mayor que la población local- tienen algo que ver con este incremento desmesurado del precio del alquiler. La población local se queda sin techo, Señor Mesa. Y no es el apocalipsis, sino la cruda realidad que, desde una posición de privilegio, entendemos que es muy difícil ver.

PARTE 3. DISTRIBUCIÓN DE LA RIQUEZA

Le toca el turno a la riqueza y al PIB, Señor Mesa. Resulta que el PIB es un buen indicador para medir la riqueza total de un territorio, pero no nos dice cómo está distribuida esa riqueza. El PIB puede ser muy alto, pero puede que esa riqueza esté solo en unas pocas manos, sin repercutir realmente en la población local. Pero es que existen indicadores para eso, de los que curiosamente nunca se habla. ¿Por qué solo hablamos de lo que sube el PIB en Canarias, pero nunca hablamos del índice de Gini? ¿Por qué nunca se dice que el índice de Gini en Canarias es de los más altos del país, y que por tanto somos una de las regiones con mayor desigualdad? Pues bien, señor Mesa: el índice de Gini tampoco ha variado apenas entre 2014 y 2024. Después de una década de “crecimiento”, con 4 millones de turistas más y con un PIB mucho mayor, seguimos teniendo una altísima tasa de desigualdad. Y esto tampoco es apocalíptico… siguen siendo datos.

Por si los datos alarmantes de paro, bajos salarios, dificultades en el acceso a la vivienda y la gran desigualdad en el reparto de la riqueza no supusieran una razón lo suficientemente contundente para empezar sospechar que algo está fallando, podemos hablar de otra evidencia: la tasa de pobreza y riesgo de exclusión social de la población canaria. Podríamos pensar que con 4 millones de turistas más, siendo de las regiones más turísticas de Europa y con tanto crecimiento del PIB, tendría que haber en Canarias pocas personas en situación de pobreza o en riesgo de sufrirla. Pues bien, Señor Mesa: no es así. La tasa de pobreza, al igual que la desigualdad y el paro, apenas han variado en los últimos 10 años. Seguimos teniendo un porcentaje de la población en situación de pobreza o riesgo de exclusión que desde hace 10 años no baja del 35%. De hecho, actualmente, con cifras récord de turistas, somos la segunda comunidad autónoma con los peores índices, después de Extremadura. 37 de cada 100 canarios está en riesgo de pobreza o exclusión social. De ellos, 16 tienen carencias materiales severas.

Un 52,7 % de los hogares canarios no tiene capacidad para afrontar gastos imprevistos, y un 39,8 % de los hogares no pueden permitirse unas vacaciones de al menos una semana al año. En 2014, un 8% de los hogares canarios no podía permitirse comer carne o pescado 3 veces a la semana. En el año 2023 ese porcentaje había subido hasta el 13%.

Y estos no son números inflados por algún ente conspiranoico antisistema y turismofóbico, Señor Mesa. Es información oficial que está al alcance de cualquiera. Desgraciadamente, esa es la realidad de muchas personas.

PARTE 4. CONCLUSIONES

Desde la Fundación Canarina (una Organización -sin supuestos- No Gubernamental que además es totalmente INDEPENDIENTE y NO RADICAL), después de analizar los datos, nos parece imposible no hacernos una serie de preguntas:

  • ¿Es nuestro modelo turístico respetuoso con los recursos, el territorio y los espacios naturales?
  • ¿Nos sigue valiendo el modelo turístico actual de depredación progresiva de todo el territorio?
  • ¿Está empezando a haber impactos negativos del modelo turístico sobre la calidad de vida de los habitantes de las islas?
  • ¿Es el turismo justo con la población local? ¿Dónde se queda la riqueza? ¿Existe redistribución de la misma?
  • ¿Debemos seguir dependiendo del sector turístico en la medida que lo hacemos?
  • ¿Cómo podemos conseguir diversificar nuestra economía y garantizar nuestras necesidades básicas, dependiendo menos del turismo, y que este sea un complemento que nos permita vivir mejor?
  • ¿Podemos seguir creciendo más? ¿Queremos una Canarias en 2034, con 20 millones de turistas?
  • Y, por último, la gran cuestión: ¿De qué manera queremos que esté presente el turismo en Canarias?

No tenemos respuestas absolutistas, ni soluciones mágicas, ni alternativas perfectas. Nadie las tiene. Pero eso no nos quita el derecho de decir alto y claro que el modelo que antes funcionaba, ahora nos está haciendo daño, tal y como evidencian los datos.

También creemos que nadie está en posesión de la verdad absoluta y que la solución la debemos diseñar en conjunto. En la Fundación Canarina, tenemos el convencimiento de que es necesario que la población canaria (incluyendo a la clase política, empresarial, profesional, técnicos, ecologistas, colectivos sociales y ciudadanía en general), se pare a reflexionar y a debatir profundamente sobre estas cuestiones. Y eso es justamente a lo que alentamos en nuestras publicaciones, a cuestionar el modelo. Cuestionar no es odiar, Señor Mesa. Quizá lo que le incomode sea que estamos señalando estructuras de privilegios de las que probablemente forme parte. Pero usted lo negará, porque como ya habíamos apuntado anteriormente, los privilegios son invisibles para las personas que los disfrutan.

Por último, creemos que sería mucho más sano y productivo dejar de ver enemigos por todos lados (la realidad es en color y no en blanco y negro). Nos encantaría que todas las partes, por muy opuestas y enfrentadas que puedan parecer, fueran capaces de escucharse y de construir soluciones comunes, teniendo en cuenta todos los parámetros y no solo los que a cada uno le interesen. Llevamos años peleando y no hemos conseguido nada. ¿Quizá sea hora de intentar hacerlo de otra manera?

Señor Mesa, sentimos comunicarle que estamos en el mismo barco y que en el fondo nos interesa lo mismo que a usted: una vida digna de ser vivida, pero no solo para unos pocos, sino para todos. Incluidos los perenquenes.

¿Hablamos?

3 Comentarios

  1. Raúl Hernández Martín (codirector del equipo de investigación del informe)

    Sin entrar en el debate, aprovechamos la ocasión para hacerles llegar a los lectores del blog el Informe anual sobre la Sostenibilidad del Turismo en Canarias 2023, elaborado por amplio equipo de investigación interuniversitario de la ULL y la ULPGC, para el Observatorio Turístico de Canarias, en el contexto de la red de observatorios de sostenibilidad del turismo de la OMT. En este trabajo los lectores podrán encontrar abundante información sobre los 16 temas clave de la sostenibilidad del turismo en el Archipiélago. Todo es mejorable y estamos abiertos a aportaciones y sugerencias sobre nuevos temas a abordar y datos a proporcionar en los trabajos que seguimos realizando. Enlace al informe: https://doi.org/10.25145/r.2023.04

    Responder
  2. Rafael Mesa

    Primero que nada una precisión, nunca afirmé que la Fundación Canarina fuera una “Enemiga del Turismo” sino que sus posiciones forman parte del argumentario de lo que genéricamente titulé “Enemigos del Turismo”.
    No es mi intención el abrir una línea de toma y daca sobre posiciones que cada parte tiene el legítimo derecho de mantener. Sin embargo si me gustaría hacer algunas aportaciones:
    Cuando se afirma que el turismo actual en Tenerife, y en algunas de nuestras islas es un “insaciable modelo de eterno crecimiento (y que) ya ha empezado a mostrar abiertamente su peor cara.” Hay un intento deliberado de achacar todos los males del fracaso de Canarias como propuesta social y económica a la industria turística. Sería muy largo de hablar y motivo de otro foro y modelo de comunicación como Canarias ha fracasado desde hace 40 años, en su propuesta de centralización del archipiélago, renunciando al modelo de 1912 (Cabildos), haciendo crecer sin límites el gasto político, y desarticulando la creación de riqueza por un modelo intervencionista público desincentivador.
    El fracaso del modelo autonómico canario, la destrucción del tejido empresarial no prebendario, el crecimiento del empleo gubernamental por delante del sector privado, la imposibilidad de desarrollar innovación alguna que no esté tutelada y parasitada por un ente público, ha hecho que Canarias sea una región abocada a la subvención, a la ayuda asistencial y a la prevalencia del sector gubernamental frente al productivo. Por tanto todos esos datos de empleo, de ingresos, de criminalización de la libre circulación legal de nómadas digitales, de empobrecimiento y de carestía de la vivienda que no se construye por frenos interesados de ultra-proteccionistas de no se sabe que medio ambiente, no los vinculen al turismo, porque sin turismo serían aun más dramáticos.
    En el capítulo tres hacen una lamentable descripción de la situación social y económica de Canarias, que comparto absolutamente y que conozco desde hace más de 50 años. Durante más de 25 años viví rodeado de estadísticas y se que se pueden hacer con ellas. He tenido la oportunidad de vivir fuera de Canarias del 2013 al 2020 y observar, con la objetividad que da la distancia, que las islas es un proyecto de libro de cómo se destruye un país. Aumento sin medida de lo público, gasto político sin control, intervencionismo innecesario, freno a toda iniciativa, burocracia crónica y potencialmente corrupta, desincentivación del emprendimiento libre, incremento oculto de la presión fiscal mientras fantasean con una ZEC inviable y un REF secuestrado y amordazado por el centralismo político del Gobierno de Canarias, depredador de quienes podrías hacer avanzar a la islas, los Cabildos, que tienen maniatados para hacer que el monstruo del centralismo politico sea quien decide en cada caso.

    Podríamos hacer la pregunta de cómo en 1970 una isla que era la de mayor riqueza relativa del archipiélago, de mejor distribución de la riqueza y con el índice más alto de universitarios por habitantes, hoy es mucho más pobre que otra isla que en ese mismo año toda ella era aridez, pobreza y miseria, y más del 50% de su población tenía que huir de la isla buscando, en principio, que comer y algo de futuro y su índice de universitarios era inexistente. La primera es La Palma y la segunda Lanzarote/Fuerteventura.
    Preguntemos a los que han gobernado estos últimos 42 años que han hecho en favor de los habitantes de Canarias, que no tengan asegurados sus ingresos mediante empleos políticos, públicos o afines. Quizás ahí esté la respuesta a sus datos y no en la criminalización del turismo. La pobreza es un estado mental, por eso Nigeria/Venezuela/Cuba es miserable, teniéndolo todo, y Suiza es millonaria, sin tener nada que lo justifique.

    Les iba a contestar todas las preguntas retóricas que proponen en la cuarta parte del post, pero todas tienen el mismo sesgo inicial: intervencionismo, control de actividades y mesianismo poblacional.
    La industria turística es una actividad económica que tenemos la suerte de ser significada por millones de viajeros que podrían elegir miles de destinos igualmente atractivos, o más, que nosotros y sin embargo año tras año, durante décadas nos hacen el honor de mantener su fidelidad. No es una profesión de fe, no es un atavismo religioso, es tan solo una actividad lucrativa que hace que Canarias no sea aun más miserable y dependiente del Estado/UE de lo que ya lo es año tras año. Se habla de diversificar, perfecto, siempre soñé que fuéramos el hub marítimo tricontinental que gestionara la logística en el mejor emplazamiento del Atlántico Medio, o el centro financiero que gestionara las riquezas incalculables de los países africanos, pero para eso se necesita libertad, menos burocracia y gobiernos parasitarios y sobre todo aquellos empresarios que tuvimos hasta los años 70 y que hoy son simples mendigos de la Administración Pública. Sin embargo todas las propuestas que aportan son la típica política económica social(ista) que busca la igualdad de lo poco eliminando lo mucho que se pueda conseguir. En esos años que residí fuera de las islas pude conocer realidades turísticas que me confirman que Canarias es, comparativamente, un oasis. Países muy pobres como Colombia, con apenas 6 millones de turistas anuales y rogando al cielo que se multipliquen por 3 para conseguir un tercio del PIB per cápita de Canarias. Países destino de turismo de calidad, o sea de lujo y de privilegiados, donde su población local tiene 3 veces menos renta que la población media de Canarias, y además viven en situación de guetto con respecto a la industria que venden.
    Estoy siempre abierto al diálogo, me encanta compartir ideas y aprender de otros, lo he hecho toda mi vida. Pero cuando se trata de defender a Tenerife, y a las otras islas no admito cuartel.
    La turismofobia es un movimiento creado artificialmente y con unos claros objetivos, internos y externos, de destruir la industria turística canaria.
    Las oleadas de inmigración ilegal descontrolada y fomentada desde dentro y fuera de las islas, tiene un claro objetivo de destrucción de la reputación de seguridad y bienestar de las islas.
    El catastrofismo ecologista activista y militante anti todo lo que suponga el crecimiento ordenado de la actividad económica del turismo no es inocente ni bucólico pastoril, tiene fines políticos muy declarados y concretos.
    Y a partir de ahí, pongo sobre la mesa toda mi experiencia profesional y personal de los últimos 50 años y estoy dispuesto a corregir cualquier punto de vista que descubra que estoy equivocado.
    De muchos “sarampiones” “buenistas y revolucionarios” ya me contagié en los años 70 y si hay algo de lo que me alegro es de que no llegaran a triunfar. Verlos hoy recubiertos de “brilli-brilli” pero con el mismo discurso me aterra.
    Canarias está en este momento como he visto a muchos países hispanoamericanos, a punto de comprar el discurso de la “igualdad” del “reparto de riqueza” y de las “injusticias”, a punto de dinamitar su fuente de riqueza buscando un futuro mientras destruye el presente. Dios no lo quiera.
    Un saludo cordial y gracias por la paciencia.

    Responder
    • Fundación Canarina

      Sr Mesa. Después de nuestra extensa publicación, comprenderá que no tenemos mucho más que decir. La Fundación Canarina comparte la idea que el turismo es importante para el archipiélago, pero es más que urgente que Canarias cambie el modelo actual.

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