La Fundación Canarina presenta sus alegaciones y perspectivas sobre el anteproyecto de la llamada “ley de alquiler vacacional”.

El Anteproyecto de Ley de Ordenación Sostenible del Uso Turístico de Viviendas en Canarias ha generado un gran debate desde su presentación por parte de la Consejería de Turismo del Gobierno regional. Hasta ahora se han presentado más de 3.000 alegaciones al anteproyecto, lo que muestra que no ha convencido a gran parte de la población. En este artículo analizamos las implicaciones de esta propuesta y explicamos las alegaciones presentadas en nombre de la Fundación Canarina.
Una normativa aparentemente restrictiva
El anteproyecto plantea una serie de restricciones significativas para las Viviendas Vacacionales (VV) en Canarias.
Entre estos requisitos están:
- La necesidad de disponer de un acceso rodado directo.
- Una superficie mínima.
- Unos mínimos de calificación energética.
- Una toma de corriente para vehículos libres de emisiones.
- Cumplir la normativa de accesibilidad.
El plazo que tendrán todas las viviendas vacacionales de Canarias para adaptarse a los requisitos establecidos es de 5 años.
Antes de eso, desde el momento en que se apruebe la ley, los cabildos y los ayuntamientos tendrán un plazo máximo de 6 meses para comprobar que todas las VV que están inscritas, lo estén con su correspondiente actividad clasificada. Las que no lo estén, no podrán continuar con su actividad.
Sin embargo, a pesar de establecer este plazo de verificación para cabildos y ayuntamientos, el anteproyecto no contempla mecanismos para que estas administraciones cumplan con él. Es decir que, si no lo hacen, no pasará nada.
Propuestas sin el control necesario
Nos parece alarmante que el anteproyecto no contemple el desarrollo de un régimen sancionador efectivo para garantizar el cumplimiento de las normas establecidas. ¿De qué sirve una ley si no se implementan mecanismos efectivos para su cumplimiento?
Disparidades regionales: la diversidad de situaciones según áreas o municipios
El anteproyecto plantea que el número de VV nunca supere el 10% del total, con posibilidad de reducción por parte de los ayuntamientos. Pero la falta de criterios claros para determinar este porcentaje no puede más que generarnos preocupación, especialmente en áreas urbanas ya tensionadas como Guanarteme o La Isleta.
Descontrol y aumento de registros desde la publicación del anteproyecto de ley
El período de consulta pública ha desencadenado un aumento en el registro de nuevas VV que podría haberse evitado si se hubiera tomado la medida de establecer una moratoria temporal durante el período de adaptación de la ley . Estamos viendo un auténtico “efecto llamada”, con muchos registros de nuevas VV, aprovechando el momento antes de que la normativa se haga más restrictiva.

Conclusión
El Anteproyecto de Ley de Ordenación Sostenible del Uso Turístico de Viviendas en Canarias plantea importantes desafíos y oportunidades para la gestión del alojamiento turístico en las islas.
La Fundación Canarina aboga por una regulación equilibrada que garantice la sostenibilidad y el bienestar de la comunidad local, al tiempo que promueve el turismo responsable en el archipiélago.
Creemos que es imprescindible que la normativa contemple un régimen efectivo de inspección y sanción. Sin él, ninguna nueva normativa tendrá sentido y no será más que papel mojado.










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